La seguridad es un valor que debe estar presente antes, durante y después de cada jornada laboral. Más que un conjunto de normas, representa un compromiso permanente con el bienestar de las personas y la prevención de riesgos.
Las siguientes cinco prácticas contribuyen a fortalecer una cultura preventiva y a reducir de manera significativa la probabilidad de incidentes en el lugar de trabajo.
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Utilice siempre el Equipo de Protección Personal (EPP). El casco, los lentes de seguridad, los guantes, las botas y el chaleco de alta visibilidad deben utilizarse durante toda la jornada, de acuerdo con los riesgos asociados a cada actividad.
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Inspeccione sus herramientas antes de comenzar. Antes de iniciar cualquier tarea, verifique que las herramientas y equipos se encuentren en condiciones adecuadas de funcionamiento. Una revisión preventiva puede evitar accidentes y garantizar un trabajo seguro.
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Mantenga ordenada su área de trabajo. Un espacio limpio y organizado facilita las operaciones diarias y reduce el riesgo de caídas, golpes y otros incidentes. Almacenar correctamente los materiales también contribuye a un entorno más seguro.
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Manipule el acero de forma segura. Las varillas, perfiles y demás productos de acero deben movilizarse y almacenarse siguiendo los procedimientos establecidos y utilizando los equipos adecuados, con el fin de prevenir lesiones y proteger la integridad de las personas.
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Reporte cualquier condición insegura. Si identifica una condición o un acto que represente un riesgo, comuníquelo de inmediato. Detectar y corregir un peligro a tiempo puede prevenir un incidente y proteger a todo el equipo.
La seguridad no depende únicamente de procedimientos o normas; depende del compromiso diario de cada persona. En ArcelorMittal Costa Rica promovemos una cultura en la que cada decisión segura contribuye a proteger lo más valioso: las personas.
Porque ninguna tarea es tan urgente o importante como para realizarla de manera insegura.



